¿Qué es pobreza?

Nos sentimos pobres cuando: nos falta el dinero; cuando no tenemos acceso a eso que tanto deseamos; cuando nos comparamos con otros; cuando nada es suficiente porque ni poco, ni todo nos complace. Eso es obvio, cuanto más deseo mayor pobreza.

Nuestra abundancia o nuestra carencia están en la balanza de nuestros deseos; la capacidad de satisfacción inclina la balanza en uno u otro sentido. Todo se reduce a, cuánto es suficiente.

Estamos sumergidos en un mundo de consumo, un mundo en venta; nos preparan para consumir, competir, compararnos y valorarnos por lo que tenemos.

Nuestra pobreza no se da por la falta de dinero, la mala suerte, o  la culpa y responsabilidad de otro, esas son las consecuencias. No hay carencia en el universo, la carencia es la consecuencia por el comportamiento de la humanidad donde nuestros valores están dados por la satisfacción. Somos la causa de la carencia por esa forma caótica de pensar en poseer y satisfacer.

En la mente está instalada la pobreza; la necesidad de satisfacción es la causa y el resultado es la consecuencia.

Si no comprendemos lo qué valemos, seguiremos valiendo por lo que logremos. Estar de uno u otro lado, va a depender del valor que le damos a las cosas. De verdad que todo pierde valor cuando tú te valoras, porque si tú no te valoras, todo tiene más valor.

No eres pobre por la falta de dinero, lo eres porque tú así lo entiendes.
Si crees que tienes la peor pareja, si crees que no eres buen administrador, si crees que eres mal deportista, si crees que te enfermas cuando hace frío, si crees que todo está mal, si te sientes rechazado, si crees que estorbas, si crees que no eres divertido, si crees que eres ignorante e incapaz, si crees que no puedes,…, es porque tú lo estás decretando y aceptando; aunque cambies el escenario, si tú no cambias, siempre tendrás el mismo resultado. Tu permiso y aceptación son la causa de tus resultados.

Es nuestra responsabilidad y la de los educadores, ayudar a comprender qué es lo que tiene valor: Una bolsa de diamantes o tú. ¿Cuánto vale una bolsa de diamantes si tú no existieras?

Nos educan para competir y poseer; no sabemos quiénes somos, ni cuánto valemos; por eso  luchamos por algo que nunca, nunca será de nosotros. Hay quienes se benefician con nuestra ignorancia.

No es el dinero, eres tú, el dinero solo es un instrumento sobrevaluado donde todo gira bajo una hipnosis que nos seduce; primero te da bienestar, luego te esclaviza y finalmente te corrompe según tus necesidades. ¿No lo ves?, la oferta te empobrece.

Entendamos que el dinero no es lo malo, lo malo es el descontrol e ignorar cuál es la causa de nuestra carencia.

Aprende a vivir de acuerdo a tu capacidad para no frustrarte y caer en desgracia, así tus pequeños logros internos te llevan a otros más grandes.

No quieras demostrar nada a nadie, ni aparentar; eso es vanidad, pura frivolidad.
Eso es pobreza.

Tú eres el que vale, tú eres la causa de tu albedrío, tú eliges.

Despierta.

Alfredo Zerbino

Estás sobre el paraíso y no lo puedes ver.