La vida es tu única realidad.
“Nosotros que una vez fuimos los vientos de la libertad, nos hemos convertido en seres que viven como rebaños, encerrados en grandes ciudades y viviendo con miedo detrás de puertas y cerrojos. En vez de altísimas montañas y maravillosos vientos, tenemos grandes edificios y una conciencia aterradora; creando una sociedad que regula cómo debemos pensar, lo que debemos creer, cómo debemos actuar y cuál debe ser nuestro aspecto”. -Ramtha.
Sufrimos situaciones sin la consciencia de ser los autores, porque solo vemos las consecuencias.
Tememos a los rumores de guerra; a la enfermedad; a no ser reconocidos; a la carencia; a los riesgos.
Temblamos al mirar a alguien a los ojos y sin embargo anhelamos ese afecto llamado amor.
Cuestionamos cada cosa buena que nos sucede y dudamos que nos vuelva a suceder.
¿En qué no creemos? En todo lo que no podemos percibir y comprobar, en todo lo que no podemos gustar, ver, oír, tocar u oler y en todo aquello que no nos emociona; sin embargo, hay mucho más y no somos conscientes.
A ver entonces, haz esto:
Detén una emoción y ponla sobre mi mano que la quiero tocar.
Enséñame un pensamiento, ¿dónde está?
Muéstrame tu actitud, ¿qué aspecto tiene?
Muéstrame el aroma de la flor, la imagen del viento, el canto de un pájaro. Aparta y guarda en un saco un trozo de oscuridad, una fracción del tiempo, una zona de espacio y un puñado de luz.
Enséñame donde está el fin y señálame donde el principio.
Dibuja las mariposas de tu vientre al dar un beso; el calor de tus palabras.
Donde está el tiempo y el espacio que guardan esos preciosos momentos de tu vida.
También junta un poco de valor y algo de temor, para ver sus diferencias.
Muéstrame el lugar donde guardas tu felicidad; Junta un poco de amor, ¿cuánto ocupa?; Observa tu máxima riqueza y dime cuánto pesa.
Recolecta todo eso y ponlo sobre mis manos que las quiero ver y tocar; lo quiero abrazar. ¿Puedo? No, no puedo, pero yo creo.
A ver entonces, ¿en qué no crees? No solo nos hemos olvidado de quienes somos, sino que, además, nos hemos olvidado de que nos hemos olvidado de quienes éramos. Por eso resulta tan difícil creer.
Todo ya existe, solo piénsalo, es un acertijo a resolver con consciencia. Todo es incontenible por la mente porque forma parte de un todo superior.
Su patrón es energía.
Esta vida es un juego, es una ilusión que la mente va creando en su libre albedrío. La esencia de ser Libre te permite crear tus reglas de cualquier manera que las quieras jugar. Es pensamiento jugando con energía.
Si estudias matemáticas, sabrás matemáticas; si estudias inglés, hablarás inglés. Eso te hace encajar en sociedad. Sin embargo: cuando crees que no puedes; si no te animas a expresarte; si te sientes desgraciado; si crees que eres débil; si sientes que necesitas para ser…. Eso lo creas tú por causa de tu olvido.
Tu cuerpo es más de lo que piensas, no solo cinco sentidos y una mente tienes, sino que es una unidad receptora y emisora de las energías universales.
Comprendiendo que ese es el juego, vemos que esa es la ilusión que la mente crea como correcto sin la consciencia de ser uno la causa; comprendiendo eso, seremos conscientes de que a ciegas vivimos en una sociedad que regula cómo debemos pensar, lo que debemos creer, cómo debemos actuar y cuál debe ser nuestro aspecto. Todo para encajar y sentirnos aceptados.
La única realidad que siempre ha existido y siempre existirá es la energía de la vida que te ha sido dada para que tú puedas crear con libertad. Sobre ella tienes el poder con tus pensamientos de situarte en la ignorancia y en la enfermedad, o el poder de llegar a ser más grande simplemente abriéndote hacia un flujo de pensamiento más elevado que te permita tener mayor genio, mayor creatividad y más salud.
La energía que está en tu interior es la que mantiene a tu cuerpo en movimiento; tu cuerpo es un increíble vehículo sensible a los estímulos bajo la forma de emociones y sentimientos invisibles a los cinco sentidos. Si repites un pensamiento mediocre vivirás con temor intentando encajar. Pero si tan solo repitieras un pensamiento virtuoso, vivirías en las montañas, con maravillosos vientos y una mente iluminada.
Despierta ese genio invisible, cree en ti, cree en que puedes ser todo lo que quieras con solo un pensamiento más elevado e ilimitado.
Están esperando a que te des cuenta, esa es tu razón de existir, despierta.
Alfredo Zerbino
Estamos sobre el paraíso y no lo vemos.